El problema a solucionar: un vestíbulo sin una pared libre
Esta reforma de vestíbulo en Badalona, en el Carrer Eduard Marquina, en el barrio de Canyadó, es la de una finca de 1992 (el mismo año en que empezamos nosotros) con 32 viviendas repartidas en dos escaleras, A y B, dos ascensores y un parking de 34 plazas. El vestíbulo tenía piedra caliza crema marfil en el suelo y madera en las paredes, y un problema que no era de materiales sino de geometría: todas las paredes tenían una puerta. Los cuartos de contadores de agua y de luz, la puerta de entrada, los dos ascensores. No había un paño entero donde hacer diseño.
A eso se sumaban unos buzones que ya no daban la talla, las puertas de los cuartos de contadores de origen y dos escaleras que llevaban años sin pintar, con piezas en mal estado y pulsadores de otra época.
Cómo se aprobó la obra del vestíbulo
Ester, presidenta de la comunidad y de la comisión de obras, nos llamó en julio de 2025. Entregamos el presupuesto y la comunidad estuvo recogiendo fondos hasta enero de 2026. Ese mes nos volvieron a llamar para hacer el render del diseño; Cristina, la nueva presidenta, lo resumió en una frase: «cuando hagas la obra ya puedes poner la banderita en Badalona de trabajo realizado en la zona». Reunión para decidir qué se hacía en el vestíbulo, render, presentación, aprobación, licencia de obras y tasas pagadas, y arranque en abril de 2026.
Seis meses recogiendo dinero y tres de render y trámites antes de la primera semana de obra. Es lo normal en una comunidad de 32 vecinos que no quiere una derrama de golpe, y el calendario se planifica contando con ello.