El problema a solucionar: dos barreras entre la calle y el ascensor
Esta reforma de vestíbulo en el Carrer Sant Antoni Maria Claret, en La Sagrera (Sant Andreu), empieza en la acera. Una finca de los años 70 con la entrada típica de su época: un escalón desde la calle hasta el hall exterior y, ya dentro, una segunda rampa hacia la zona de los ascensores con una pendiente que no cumplía. Para una persona en silla de ruedas, eso no es un portal incómodo: es un portal cerrado.
A eso se sumaba lo que el vestíbulo arrastraba desde hacía décadas: paneles de madera en las paredes, gotelé, un pavimento de terrazo desgastado, una puerta de entrada sin seguridad, buzones pequeños, iluminación escasa y sin videoportero. La comunidad quería resolver el acceso y, ya puestos, dejar la entrada como debía estar.
Cómo se aprobó la obra del vestíbulo
El primer contacto llegó en febrero de 2021: el Sr. Ricardo, miembro de la comisión de obras, nos llamó después de comparar varias empresas de rehabilitación de portales. En la segunda visita nos presentó al resto de la comisión, la Sra. Nuria y la Sra. Marta. Varias reuniones para escoger materiales, un presupuesto cerrado, y arranque de la obra en mayo de 2021.
El encargo nació por la accesibilidad y creció con lógica: si se levantaba todo el suelo para hacer la rampa, tocaba aprovechar para la instalación eléctrica, la puerta, los buzones, el videoportero y la pintura. Una sola obra, un solo calendario.